jueves, 20 de marzo de 2008

Las cajas y seguros controlarán en 2009 la gestión del 25% de la sanidad pública

El futuro hospital que atenderá a pacientes de Elche y Crevillent ya está en marcha. El centro hospitalario que gestionará la compañía de seguros Asisa y Ribera Salud a finales de 2009 (ésta última sociedad la forman CAM y Bancaja).

Hace precisamente poco más de un año (noviembre de 2006), el presidente de la Generalitat, Francisco Camps, inauguraba el hospital público Doctor Manuel García Gea de Torrevieja, cuya gestión también está en manos de la misma UTE. En el caso del futuro hospital de Dénia, se ha adjudicado a DKV seguros y Ribera Salud, y su fecha de funcionamiento es a finales de este año.

Con la apertura del segundo hospital ilicitano, en 2009/2010 tres departamentos de salud de la provincia (de un total de diez áreas) ya estarán bajo el modelo de Alzira, y supondrá que la asistencia de más de medio millón de alicantinos se gestionará de forma privada. Esto significa que entre el 25-30% de la sanidad pública funcionará bajo la fórmula de concesión administrativa por la que está apostando la Conselleria de Sanidad.

Según el secretario de Comunicación de CC.OO., Salvador Roig, este modelo de privatización está resultando un “negocio redondo” para las empresas, aunque se ha tenido que perfeccionar ampliando la concesión no sólo al hospital sino también a los centros de salud. Es decir, dejando la gestión de todo el departamento a las UTE.

De este modo, las compañías asumen el coste de la construcción del hospital, la inversión tecnológica y la adecuación de toda la atención primaria, y por un periodo de concesión de 15 años (prorrogables a 20). Por su parte Sanidad paga por paciente censado en ese departamento una media de 494 euros al año.

“El sector público puede acabar controlado por el privado”, denuncia Roig, quien advierte de la situación que se dará en Elche, donde el actual hospital que ya tiene sus años de funcionamiento y “sin una inversión suficiente” deberá competir a escasa distancia física con otro hospital de titularidad pública, pero totalmente nuevo, con habitaciones individuales y donde la UTE invertirá la última tecnología.

Así, con una futura plantilla de 850 profesionales, el actual hospital lo tendrá un tanto difícil a la hora de retener a sus médicos, tal y como ha ocurrido con Orihuela y Torrevieja. Según Roig, con estos dos departamentos se produjo una especie de “competencia desleal” con los salarios para captar a especialistas ante el déficit de galenos. Al no estar sujetos a las tablas retributivas de Sanidad, los gestores del de Torrevieja se llevaron a determinados profesionales ofertándoles unos incentivos o condiciones económicas especiales, una opción a la que no tienen acceso los gestores de la pública.

Esta situación puede provocar, además, un desvío de pacientes de otros departamentos como está ocurriendo con Alzira y la atención de los partos. Y es que al garantizar este hospital la aplicación de la epidural mujeres de otras áreas como la de Gandia se están desplazando a este centro hospitalario para dar a luz pese a que no están censadas en este departamento. “Todas estas atenciones las empresas las cobran aparte; se facturan como extra”, añade Roig.

fuente: Diario Mediko