sábado, 14 de julio de 2007

Los curas contra la Educación para la Ciudadanía

Publicado originalmente el 1 de julio de 2007 en el anterior blog

No es extraño que el clero se oponga a que en las aulas se explique y se informe sobre la legalidad vigente.

Al estamento de la iglesia católica no le interesa que los alumnos sepan que en España por ley no hay discriminación por sexo, ni por creencia, ni por raza.

No les interesa que los alumnos sepan que, ante la ley, una pareja homosexual tiene los mismos derechos que una pareja heterosexual o que un musulmán tiene los mismos derechos y obligaciones que un católico apostólico.

Tampoco les gusta que se recuerde en las aulas que el matrimonio no es indivisible, sino que, si lo deseas, puedes divorciarte de la pareja que ya no amas.

La iglesia no entiende, o no quiere entender, que hay una ley superior a sus creencias doctrinales, que es de obligado cumplimiento y que el estado debe de garantizar que todos los ciudadanos la conocen suficientemente bien.

Tampoco ven bien que se explique a los alumnos que en España el aborto está legalizado para algunos casos concretos.

la iglesia Católica no quieren que en las escuelas se diga que el estamento eclesial no tiene legitimidad para imponer normas de obligado cumplimiento al conjunto de la sociedad.

Yo de esta asignatura también espero que se explique como funcionan las instituciones, como funcionan los ayuntamientos, las comunidades autónomas, el gobierno, la división de poderes, ect..

Que se explique todo, así los alumnos podrán comprobar que la asignación de escaños no es proporcional al número de votos o que el estado de derecho del que disfrutamos no se puede calificar como democracia, entre otras cosas, porque la ciudadanía no elige directamente a su jefe de estado. Si todo esto se explica bien, muchos jóvenes se interesarán por transformar todo aquello que arrastramos todavía del franquismo y podrán reclamar las transformaciones que necesita nuestra constitución y conseguir en el futuro avanzar en más y mejor democracia.