sábado, 14 de julio de 2007

Llamazares en el debate sobre el estado de la nación

Publicado originalmente el 4 de julio de 2007 en el anterior blog


El discurso de Llamazares no ha estado mal. Menos sumiso al gobierno que en otras ocasiones, considero que refleja más adecuadamente el pensamiento del militante y simpatizante de IU.

IU tiene perfil propio y si bien no debe propiciar que la rancia derecha del PP gobierne, tampoco debe dar un “cheque en blanco” a un partido que en el mejor de los casos no pasa de ser liberal en lo social, pero que no pretenden reformas izquierdistas en cuanto a política económica.

Si en algo coinciden al 1oo% PP y PSOE es en afianzar la brecha entre ricos y pobres, favorecer a las grandes rentas y las trasnacionales frente a los intereses de la ciudadanía y la economía local.

A continuación destaco algunos momentos que me han parecido interesantes de la intervención de Gaspar Llamazares en el discurso de control al gobierno y que podéis leer íntegramente en la siguiente dirección de Internet.

Acceso al discurso completo

Yo destaco:

Izquierda Unida quiere hacer de este debate sobre el estado de la Nación un debate sobre la ciudadanía. Este no es el debate que inicia la campaña electoral, tampoco es el debate del rencor de la derecha, es el debate de los ciudadanos, el debate de los problemas y de las aspiraciones de la ciudadanía.

En ese sentido no compartimos el tono de mitin electoral que hemos visto en la intervención inicial del presidente del Gobierno, no compartimos su balance triunfalista de la legislatura

Creemos que el Gobierno, sobre todo en las materias fundamentales, ha renunciado a los cambios de izquierdas. En muchos casos ha realizado alianzas a la carta, cuando no alianzas con el centro derecha y con los poderes fácticos. Por otra parte, se ha quedado en un Gobierno de reformas, es verdad que un Gobierno de reformas importantes, pero un Gobierno que ha renunciado al cambio de izquierdas. Es lo que trataremos de argumentar en este debate.

En relación a las ambiciones de la izquierda, pensamos que hay insatisfacción por la renuncia a los cambios. No se fije usted únicamente en la evolución del PIB, del empleo, no se fije usted únicamente en los datos macroeconómicos. Piense usted en una familia media española que tiene dificultades para llegar a fin de mes. Una familia media que dedica el 50 por ciento de su salario a la compra de una vivienda. Una familia media que tiene a varios de sus hijos con empleos precarios.

Señor presidente del Gobierno, al igual que usted ocultó en el día de ayer las contradicciones sociales de nuestro modelo de crecimiento, ocultó también, anunciando un nuevo modelo de desarrollo, las contradicciones de nuestro modelo de desarrollo. No es cierto, señor presidente, por mucho que hayamos hecho un esfuerzo a lo largo de esta legislatura en I+D o en formación, que estemos en un nuevo modelo de desarrollo. Nuestro modelo de desarrollo sigue siendo sustancialmente el mismo que existía hace tres años, como no podía ser de otra manera. Se basa sobre el ladrillo, el consumo y los servicios, y nuestro modelo de desarrollo tiene huellas sociales y ecológicas muy negativas, señor presidente. Huellas sociales, por ejemplo, y le invito a que contradiga esta afirmación, que suponen que mientras los beneficios se incrementan en nuestro país durante un largo período decrecimiento de manera exponencial, los salarios se estancan y, por tanto, la polarización de la renta es prácticamente la misma o mayor que existía hace tres años. Los que más tenían, más tienen y los que menos tenían, menos tienen. Hasta el punto de que las informaciones con respecto a la evolución de la pobreza en nuestro país son informaciones muy preocupantes, estancados en el 20 por ciento de pobreza, según todos los datos internacionales.

Por otra parte, tenemos una bolsa de marginación y de pobreza que no logramos disminuir a lo largo del mayor período de crecimiento que ha habido en nuestro país en los últimos años. Si no logramos disminuir la pobreza en este período, ¿cuándo lo vamos a hacer, señor presidente?

Señoría, en nuestra opinión, el principal problema es que la política económica del señor Solbes, que tanto ha alabado en el día de ayer, es una restricción insuperable -se lo digo claramente, señor presidente- para nuestras ambiciones sociales y ambientales. ¿Por qué? Porque mientras nuestro país converge con la Unión Europea en renta, nuestro país no converge en gasto social. Nuestro país: un 97 por ciento con relación a la renta media de la Unión Europea; 91 por ciento con respecto a la renta media de los Quince. Con respecto al gasto social, 62 por ciento del gasto social de la Unión Europea. Por tanto, nos separan de la Unión Europea siete puntos en gasto social, nuestro país gasta 70.000 millones de euros menos en gasto social que el gasto medio de los países miembros de la Unión Europea. Señor presidente, usted puede decir que el objetivo de la estabilidad económica, que las políticas económicas racionales le impiden estas ambiciones, pero no es verdad, porque usted ha dejado de ingresar, por la contrarreforma fiscal y por la obsesión por el superávit, miles de millones de euros anuales que podrían dedicarse al gasto social. Si usted no hubiera hecho la contrarreforma fiscal y si tan solo el objetivo hubiera sido la estabilidad macroeconómica, sin objetivo de superávit, podíamos converger con la media de gasto de la Unión Europea en ocho años, en dos legislaturas, como comprometía usted en su programa electoral y como no cumple a lo largo de estos tres años.

Mientras ustedes sigan con la política de las grandes infraestructuras de alta velocidad, mientras ustedes sigan con la política energética y de hidrocarburos que se ha aprobado en esta Cámara, no podremos cumplir con los compromisos de Kioto, no podremos hacer un modelo de desarrollo sostenible en nuestro país.

En su intervención usted no ha hecho ni una sola referencia a uno de los mayores escándalos que existen en nuestro país: la especulación y la corrupción urbanísticas. ¿Sabe usted que Amnistía Internacional dice que hay quinientos cargos públicos en casos de especulación y corrupción urbanística y usted solamente ha hecho una referencia al urbanismo descontrolado? No, en nuestro país no tenemos un urbanismo descontrolado, tenemos un modelo de especulación urbanística que está corrompiendo a la política y, por tanto, que requiere acciones firmes por parte de un Gobierno de izquierdas. Alguna se ha tomado de forma puntual. Nosotros le emplazamos, señor presidente, a que tome acciones sistemáticas frente a la corrupción y a la especulación, a que ponga en marcha un plan contra la especulación y contra la corrupción.

Señor presidente del Gobierno, tampoco estamos totalmente satisfechos de su política exterior; una política exterior a medio camino entre el diálogo de civilizaciones y la política del síndrome compensatorio con los Estados Unidos. Estamos de acuerdo en los esfuerzos para la paz en Oriente Medio, estamos de acuerdo en los esfuerzos para reconducir nuestras relaciones con América Latina pero no estamos de acuerdo con compensar a los Estados Unidos por la retirada de tropas de Irak con la presencia de tropas en Afganistán y tampoco estamos de acuerdo con su política para el Sáhara y con su ceguera en relación con los aviones de la CIA y otras materias que a lo largo de la legislatura no han sido, precisamente, una muestra de compromiso con la Alianza de Civilizaciones ni de compromiso con una nueva política exterior.

. Le proponemos incrementar el salario mínimo y tomar medidas de calidad en el empleo más allá del 25 por ciento que usted se propone; le proponemos un derecho efectivo a la vivienda de alquiler y cánones para los tres millones de viviendas vacías que den lugar a un derecho efectivo en nuestro país; le proponemos triplicar el presupuesto de la Ley de Dependencia, como usted ha propuesto un gasto similar para apoyar la natalidad; le proponemos un pacto frente a la especulación y la corrupción urbanística; le proponemos un plan de cambio climático y cierre de centrales nucleares; le proponemos un plan de integración y derecho de voto de los inmigrantes; le proponemos un estatuto de laicidad y libertad de conciencia, dotando a la educación y a la investigación en nuestro país más allá de lo que se ha hecho a lo largo de los últimos años; le proponemos otra política exterior para Afganistán y para el Sáhara; le proponemos avanzar en la memoria histórica; un pacto frente al terrorismo y por la paz y la ley de gobierno y de financiación local.

Como ve, señor presidente, queremos que esta legislatura sea una legislatura de cambios de izquierdas y proponemos cambios de izquierdas para los próximos meses